| Comienza apacible la mañana. Miles de personas llegan andando en un río que no cesa, con afluentes en los cuatro puntos cardinales del valle y desembocadora en la Iglesia ante la imagen del Santo Cristo. Las misas han contando con abundantes devotos a lo largo de la noche, pero mucho antes de las 9 de la mañana el templo ya está a rebosar para escuchar la "Misa del Peregrino" oficiada por el sacerdote daliense Victoriano Montoya y cantada por el Coro Cristo de la Luz. Se escuchan aún las penúltimas notas musicales desde las Terrazas del Casino, y en la plaza se mezclan "peregrinos", devotos y "casineros" que tras dejar el baile buscan aún la música en alguno de los pubs. Todos juntos reponen fuerzas ante unos churros y chocolate caliente. |